Inicio → Servicios → Vallas de jardín, piscina y perros
En una casa con parcela el vallado tiene tres trabajos: que no se vea desde fuera, que los niños no lleguen solos a la piscina y que el perro no se escape. Montamos cierres pensados para cada caso.

Malla plastificada verde con lamas de ocultación o panel rígido con lamas de PVC. Quedan bien junto a setos y trepadoras y dan intimidad sin levantar un muro.
Un cierre alrededor del vaso con puerta de cierre automático es la forma más sencilla de evitar sustos con niños. Usamos panel rígido de altura suficiente y sin huecos por los que se pueda trepar. Si la piscina es de una comunidad, conviene revisar lo que pide la normativa aplicable antes de elegir el modelo.
Lo importante es la parte baja: muchos perros escarban. Enterramos la malla unos centímetros o la doblamos hacia dentro, y elegimos una altura que el perro no pueda saltar. También hacemos cercados interiores para separar una zona del jardín.
Sobre todo en las zonas residenciales de la capital, Miguelturra y Almagro, y en parcelas de recreo de toda la provincia.
Sí, si los postes van reforzados. Las lamas hacen que la valla coja más aire, por eso lo tenemos en cuenta al calcular la distancia entre postes.
Sí, hacemos recintos parciales con puerta.