Cerramos fincas de viñedo y olivar, parcelas de recreo, chalés, naves y cotos de caza en Ciudad Real capital y en el resto de la provincia. Si nos dices qué terreno tienes y para qué lo quieres cerrar, te decimos qué malla le conviene, cuántos metros salen y qué incluye el trabajo, todo por escrito y antes de empezar.
Nuestro trabajo es dejar un terreno cerrado de punta a punta: hincamos o cimentamos los postes, tendemos los alambres, colgamos la malla, ponemos las puertas y rematamos las esquinas para que el conjunto no se afloje con los años. En una provincia donde casi todo es campo abierto, los tres sistemas que mejor funcionan son la malla de simple torsión, el panel electrosoldado tipo Hércules y la malla anudada para ganado y caza mayor.
Lo primero es conocer la parcela. Podemos ir a verla o empezar con lo que nos mandes: un enlace de ubicación, imágenes del terreno o la captura del Catastro con el contorno señalado. Con eso calculamos los metros lineales, vemos si hay cuestas, piedra o tierra blanda y pensamos dónde van las entradas para el tractor, la furgoneta o el ganado. Después recibes una propuesta con cada concepto separado: malla, altura, postes, tornapuntas, puertas y mano de obra.
En Ciudad Real es muy frecuente heredar una tierra en el pueblo y vivir lejos, en Madrid o en la capital. Si es tu caso, podemos hacer casi todo a distancia: tú nos indicas los mojones o nos pones en contacto con quien conoce la finca, y te mandamos fotos del trabajo terminado.
Lo que hay que cerrar en Ciudad Real cambia mucho de una comarca a otra. Estos son los casos más habituales:
Tomelloso, Alcázar, Socuéllamos, Valdepeñas o Campo de Criptana. Lindes largos y rectos en tierra de labor, donde lo habitual es la simple torsión galvanizada con postes hincados y refuerzos en los cambios de dirección. El conejo es el enemigo número uno: conviene enterrar o doblar la malla por abajo.
Las zonas residenciales alrededor de la capital y de Miguelturra, y las parcelas de recreo de cualquier pueblo. Aquí se busca un cierre bonito y que no deje ver: panel rígido sobre murete o malla verde con lamas de ocultación.
Polígonos de Puertollano, Manzanares, Alcázar o Valdepeñas, y naves agrícolas en el campo. Cerramientos metálicos de 2 metros o más con puertas correderas que dejen pasar un camión.
Valle de Alcudia, Montes de Ciudad Real y la comarca de Almadén. Aquí manda la malla anudada: más alta para el ciervo, más cerrada abajo para el jabalí y adaptada a la oveja o a la vaca si la finca es de ganado.
Desde una parcela de 1.000 metros en las afueras hasta varias hectáreas de viña o cereal. Cuando el trazado tiene matorral, sarmientos o piedras amontonadas, primero se despeja; ese trabajo va en una línea propia del presupuesto.
Ver cercados de fincas →La malla de rombo de siempre, en galvanizado o en verde plastificado. Es la que menos cuesta por metro, se monta rápido y si un día se rompe un tramo se cambia ese tramo y listo.
Ver malla de simple torsión →Paneles rígidos con nervios plegados. Queda limpio y recto, no hay que retensarlo nunca y es lo que mejor funciona en chalés, comunidades y naves.
Ver panel Hércules →Para fincas de caza, dehesas y explotaciones de ovino o vacuno. Malla anudada que aguanta el empujón de un jabalí o de una res sin abrirse.
Ver malla cinegética →Además hacemos cerramientos metálicos para naves, puertas para fincas correderas y batientes, vallas de jardín, piscina y perros y reparación y mantenimiento de cercados. Todos los servicios →
Es la primera duda de casi todo el que va a vallar. La respuesta depende de qué quieres proteger y de qué. Así lo resumimos:
| Malla | Dónde la ponemos | Ventaja principal | Lo que hay que saber |
|---|---|---|---|
| Simple torsión | Viñedo, olivar, cereal y parcelas rústicas grandes | El precio por metro más ajustado; se adapta a lomas y desniveles | Sin buenos tensores y tornapuntas acaba combándose |
| Panel Hércules | Casas con parcela, comunidades e industria | Queda recto para siempre y casi no da trabajo | Su precio por metro es mayor y en cuesta hay que escalonarlo |
| Anudada o cinegética | Fincas de caza mayor, sierra y ovino o vacuno | Recupera la forma tras un empujón y deja separar más los postes | Cada especie pide su altura y su cuadrícula; el cercado cinegético suele requerir permiso autonómico |
| Plastificada con ocultación | Casas donde se quiere privacidad | Nadie ve dentro y frena un poco el aire | Al coger viento obliga a poner postes más gruesos o más juntos |
Si dudas entre dos, cuéntanos el uso real (perros, ganado, robos de herramienta, intimidad) y te decimos con cuál te quedarías tú en nuestro lugar.
La duración de un vallado se decide en el suelo, no en la malla. Por eso seguimos siempre el mismo orden:
Tomamos el trazado del Catastro o de tus mojones y señalamos esquinas, entradas y cambios de rasante antes de clavar nada.
En tierra de labor hincamos el poste con máquina; en terreno con piedra o arena hacemos dado de hormigón. Las esquinas y las puertas llevan tornapuntas.
Colocamos los alambres, colgamos la malla y la tensamos tramo a tramo para que no quede ninguna barriga.
Montamos las puertas, recorremos el perímetro contigo y nos llevamos los recortes y embalajes.



Trabajamos en Ciudad Real capital, sus anejos de Valverde y Las Casas y la zona de La Poblachuela, y en las cinco grandes comarcas de la provincia: La Mancha, el Campo de Calatrava, el Campo de Montiel, los Montes y el Valle de Alcudia con Almadén. También cerramos fincas en la parte de Cuenca que linda con La Mancha.
Ciudad Real es la provincia más grande de Castilla-La Mancha y una de las más agrícolas de España, con el viñedo como cultivo estrella. Eso marca el tipo de cercado que más se hace aquí: cierres largos, en terreno llano o de suave ondulación, pensados para durar muchas campañas con el mínimo cuidado.
El clima manchego es duro con el metal y con los postes. En verano el suelo se cuartea y se pasan con facilidad los 40 grados; en invierno las heladas son frecuentes. Un poste mal asentado se mueve con esos cambios y la malla pierde tensión. Por eso cuidamos tanto el anclaje y trabajamos con material galvanizado en caliente o plastificado.
Si tu finca es rústica, antes de vallar merece la pena hacer dos consultas: al ayuntamiento, por la altura máxima, el murete y la licencia o comunicación previa; y, si el terreno está en un coto, en un espacio protegido o junto a una vía pecuaria, a los servicios de la Junta de Comunidades. Te orientamos sobre qué preguntar. Para cotos y ganado tienes más detalle en la página de malla cinegética y ganadera.
Cerrar una finca es una inversión que se hace una vez cada muchos años, y lo normal es no saber ni qué pedir. Así lo ponemos fácil:
Depende sobre todo de los metros lineales, del tipo y la altura de la malla, del número de puertas y de cómo sea el suelo. Una simple torsión galvanizada en una viña llana sale bastante más barata por metro que un panel Hércules sobre murete. Con la ubicación y los metros aproximados te damos una cifra cerrada y sin compromiso.
Normalmente sí: según el pueblo será una licencia de obra menor o bastará con avisar mediante comunicación previa. La ordenanza local es la que dice cuánto puede medir el cierre y si admite zócalo de obra, y en terreno rústico a veces hay requisitos extra. Pregunta en el ayuntamiento antes del primer poste.
El conejo no salta la malla: excava. Por eso lo que funciona es un rombo pequeño y unos centímetros de malla metidos en la tierra o vueltos hacia el exterior, para que al hacer la madriguera se tope con alambre.
Sí. Nos basta el dato catastral y algunas imágenes para preparar la propuesta, y vas viendo el avance por foto mientras dura el trabajo. Solo hace falta que alguien nos indique los mojones o que estén claros en el Catastro.
Una parcela de recreo se suele cerrar en uno o dos días. Una finca grande de viñedo o de caza puede llevar una o varias semanas según los metros y el terreno. Te damos el plazo junto con el presupuesto.
Sí: capital, La Mancha, Campo de Calatrava, Campo de Montiel, Montes y Valle de Alcudia. También en la zona de Cuenca que linda con La Mancha.
Cuéntanos en qué municipio está, cuántos metros calculas y qué quieres cerrar. Cuanta más información mandes (dato catastral, imágenes del terreno), menos sorpresas habrá en la cifra final.