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Valdepeñas es sinónimo de vino, y su término está dominado por el viñedo y las bodegas. A ambos lados de la A-4 hay además naves, almacenes y parcelas industriales que necesitan un buen perímetro.

En las viñas y olivares del término trabajamos con simple torsión galvanizada, postes hincados y puertas anchas para la maquinaria. Si la finca linda con monte bajo hacia Sierra Morena, valoramos una malla anudada en la parte expuesta al jabalí.
Para bodegas y naves recomendamos panel electrosoldado en la fachada, que da una imagen cuidada, y simple torsión reforzada en el resto del perímetro.
En la pedanía de Consolación y en las casas de campo del término se piden cierres de 1,5 a 2 metros con puerta peatonal y de vehículo.
Las puertas correderas o batientes van con postes hormigonados para que no se descuelguen con el uso diario.
Trabajamos también en Santa Cruz de Mudela, Moral de Calatrava y en la comarca del Campo de Montiel y Manzanares.
Consulta en el ayuntamiento el tipo de licencia y la altura permitida para tu clase de suelo.
Cada vez más bodegas reciben visitantes, y su cerramiento es lo primero que se ve al llegar. Para estos casos proponemos panel rígido en color en la fachada, puerta corredera motorizable para coches y autocares y una puerta peatonal separada. En la parte de producción y los depósitos, simple torsión reforzada con la altura que pida el seguro.
En el sur del término el olivar empieza a lindar con monte, y ahí el jabalí entra a buscar aceituna y a hozar. La simple torsión no lo frena: hace falta malla anudada con la parte inferior bien sujeta o enterrada y postes más juntos en los tramos que dan al monte. El resto del linde puede seguir siendo de simple torsión.
Depende de la ordenanza y del tipo de suelo. En polígono suele admitirse; en suelo rústico conviene confirmarlo antes en el ayuntamiento.
Dejamos la puerta preparada para el motor; la parte eléctrica la hace un instalador autorizado.